14 de noviembre de 2007

Reflexión sobre mi capacidad creativa

¿Por qué la literatura fantástica es considerada en este país literatura de segunda? No dudo de que hay multitud de obras "de relleno" en este género, pero también podemos encontrar auténticas obras maestras, reconocidas en el extranjero y cuasi-vilipendiadas aquí.

En cambio, vamos a un centro comercial y encontramos multitud de "novelas históricas", que yo llamaría "productos de márketing de historias fáciles de escribir que con un poco de documentación hacen pasar por casi veraces y que sólo utilizan una época que está de moda".

Siempre me gustó escribir. Antes escribía historias en épocas actuales, hasta que una vez escribí un relato de unas cinco páginas sobre un mundo fantástico. Poco después me introduje en El Señor de los Anillos, que dio pie a los juegos de rol. Ahora tengo una pequeña colección de poco más de 60 libros de literatura fantástica.

¿Y que pasó con aquella historia? Que empecé a escribir en serio sobre ella. Tenía ideas nuevas, trataba de adaptar una historia del género para introducirle tramas políticas y otros elementos menos propios de este tipo de literatura. Escribía en mi ordenador y guardaba copias en varias particiones, hasta que tuve un problema con el disco duro y lo perdí todo. Eran unos 5 capítulos, cerca de 100 páginas.

El dolor, la sensación de pérdida, fueron grandes. En mi mente bullían muchas ideas y tramas alternativas, aunque no las había esquematizado. Siempre tuve la costumbre de escribir sobre la marcha e ir arreglándolo en relecturas; es un trabajo más largo pero me permitía escribir cuando me apetecía y no tomármelo como una obligación. El placer de escribir por escribir.

Ahora, en multitud de ocasiones me planteo volver a escribirla. De hecho, tengo pensada una modificación sustancial de la trama original que creo que convierte la historia en menos fantástica y toma algunos elementos de las historias de caballería clásica para convertirla en una obra más accesible.

Una parte de mi echa de menos los relatos cortos basados en épocas actuales (son más fáciles porque requieren menos documentación) y explotar más mi punto fuerte a la hora de escribir: se me dan peor las descripciones físicas de lugares (por falta de práctica) y mucho mejor la descripción de emociones y sentimientos (lo más complicado, si es que hago las cosas al revés).

En los últimos tiempos, voy superando la pereza, la desidia, el temor al folio en blanco, pero las sensaciones producidas por la pérdida de mi anterior trabajo perviven y me han causado una especie de trauma, un miedo a volver a perderlo todo, que quede en nada.

Quiero volver a escribir, y de hecho me planteo ir esquematizando la trama en documentos, para darle forma poco a poco. Una forma nueva de trabajar. Siempre pensé que, cuando me pongo de verdad, soy capaz de expresar cosas y de mejorar las que he expresado anteriormente, pero me pierde el temor a la pérdida.

Tampoco se si debo recomenzar la escritura de mi obra fantástica (es lo que me gustaría), o tratar de volver al mundo real y la época actual, pero eso me obligaría a replantearme lo que quiero contar.

Quizá el mejor consejo sería "escribe sobre lo que te gustaría leer", ¡pero es que me gustan tantas cosas!

1 comentario:

sandra dijo...

Desde mi persona te animo a que vuelvas a escribir, seguro que hay muchas maneras de guardar las cosas y tambien estoy segura que las sabes todas, asi que nene ordena tus ideas y empieza a escribir que ya sabes que a mi me gustan mucho esas historias que cuentas.:)te quiero.